lunes, 15 de noviembre de 2010

BAILARE SOBRE TU TUMBA

Ayer inventé un juego muy divertido con la mayor de mis sobrinitas, de seis añacos. Como ella estaba un poco triste y le gusta la música le dije que pensara en cualquier canción, que yo le buscaba el video por internet para que la pudiera cantar y bailar. Pero con una condición: por cada una de sus canciones, se tenía que tragar otra mía.

Así establecimos un bello y feroz combate ausente de toda compasión. Por su parte sonaron el 'Waka Waka' de Shakira (la verdad, me cae bien esta tia), luego una tal Panam con 'Ángel de la guarda' (confieso que aquí pasé miedo) y luego el Pitbull con lo del 'i Know you want me' (jolines con la niña). Ante tal artillería yo contraataque con dos videoclips futboleros. Uno el de Nike para el mundial 2010, destacando el segmento en el que suena la cojonuda 'Hocus Pocus' de los Focus (la chavala se partía de risa con Roonie), otro también de Nike en el que suenan los Eagles of Death Metal (cuya canción ya pusé en el blog). Y luego con la que más me divertí, 'Bailaré sobre tu tumba' de Siniestro Total.

La chica no hacía más que decir '¡No me gusta tete, no me gusta!' con todas mis canciones, pero bueno se reía mucho y se le pasó la tristeza por unos minutos. Y con esta era muy divertido porque me pegaba cada vez que le cantaba una estrofa, y con el 'uop churuero churuaaa' me llovían las ostias mientras nos partíamos de risa, así que bueno. Eso sí, menos mal que mi cuñada no se enteró, porque se entera que le pongo a su hija una canción con esta letra y me cae cadena perpetua con trabajos forzados. Por otro lado quiero añadir que esta fue una de las canciones oficiales en mis sendos viajes a Bremen y Milán (entre otras, un día habrá que preparar las bandas sonoras de ambos periplos).

Tengo pensado otro post sobre los Siniestro, más que ahora han sacado un disco con temas country. Ahora solo comentaré que es uno de los pocos grupos españoles que siempre me han gustado, así que para mi deben ser muy buenos. Y es que lo son.

-bravecoast.

jueves, 11 de noviembre de 2010

COSECHA ROJA

Si la ciudad californiana de Personville es conocida popularmente como 'Poisonville', es signo de que las cosas no anda muy bien por allí. Nuestro protagonista, detective de una agencia privada, no tarda en darse cuenta de ello. Nada más llegar asesinan a su cliente. El padre de este es el cacique local. Y aunque al principio clama venganza, no tardará en entrometerse para impedir que se descubra el pastel. Porque es posible que se le implique con alguno de los cuatro gangsters que tiene por esbirros, quienes controlan realmente el cotarro. Así que el jefe de policía local tratará de quitar al entrometido de en medio.

El detective, un rollizo cuarenton que no se casa con nadie, se encuentra prácticamente solo ante el peligro. Pero atención: nos encontramos con uno de los personajes más hijos de la grandísima que jamás haya tenido el honor de leer sobre papel impreso. El protagonista de esta novela de Dashiell Hammet apenas utiliza la violencia. Porque haciendo un exquisito uso del ingenio, la mentira, la manipulación y el descaro más cínico que me hayan echado a la cara, el tipo logra que poco a poco los 'peces gordos' de Personville comiencen a echar mano del gatillo los unos contra los otros. Dando la impresión de que el pobre hombre solo pasaba por allí.

Sin duda este me parece el punto fuerte de esta novela. El protagonista (sin nombre), al verse acorralado y sin salida en una ratonera mortal, siembra la desconfianza y la traición sobre sus enemigos. Y con ratas de esa calaña, muy pronto se recoge una cosecha roja como la sangre. Incluso el tipo se sorprende al caer en la cuenta de que en menos de una semana en la ciudad ya se han cobrado 16 víctimas. Y si bien confiesa que eso es algo que le inquieta y mucho, no duda en seguir con su empeño de limpiar hasta la última inmundicia de la ciudad de 'Poisonville'.

El hecho de que el propio Hammett sirviera en la histórica Agencia Nacional de Detectives Pinkerton (una agencia parecida a la empresa ficticia para la que trabaja su protagonista) seguro que le sirvió para escribir una de las novelas más violentas y oscuras del genero negro, además de estrenar el personaje del detective que, a diferncia de Holmes, Poirot o Dupin, no hace gala de su deducción. Hace gala de una mala ostia, astucia y determinación que le llevaran a concluir el caso. No hay que desmerecer una trama enmarañada, llena de intrigas, pactos y traiciones, en la que nada es lo que parece. Yo he disfrutado como un gorrino, y confieso que aunque era el segundo libro que he releído con la excusa de mi mala memoria, estaba deseando volver a encharcarme en el lodo de 'Poisonville' porque sí recordaba que en la anterior ocasión me lo pase... tal vez demasiado bien. Tal vez también debiera inquietarme.

HAMMETT, Dashiell. Cosecha roja. Madrid : El País, 2004. 234p. ISBN 8496246698

-bravecoast.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

FIRST TIME I MEET THE BLUES

Mi iniciación en el 'blues' (campo en el que aún me falta muuucho por explorar) se inició, 'Blues Brothers' aparte, gracias a un doble compacto de Buddy Guy que encontré en la biblioteca pública de mi barrio. El cd era un doble recopilatorio del sello 'Chess Records' con algunos temas que Buddy Guy había grabado para ellos. Y con solo el primer tema, 'First time i meet the blues', fue suficiente para saber que lo que entraba por mis oídos era algo muy grande.

George 'buddy' Guy, nacido el 1936 en Louisiana, fue uno de los pioneros del 'Chicago Blues' que añadía guitarras amplificadas, pianos, bajos, baterías e incluso saxofón al mítico sonido que tantos afroamericanos se trajeron al norte industrializado cuando emigraron desde el sur en busca de trabajo. Buddy Guy hizo lo mismo, tras probar suerte en varias bandas de Louisiana, hasta que logró el primer lugar en un certamen de jóvenes promesas de Chicago. De allí a grabar para la 'Chess Records' y convertirse en inspiración para guitarristas del calibre de Jimi Hendrix, Eric Clapton, Keith Ricahrds o Stevie Ray Vaughan. Ahí es nada.


Cinco premios 'Grammy' y el trigésimo puesto como mejor guitarrista según la revista 'Rolling Stone' lo avalan.

-bravecoast.

lunes, 11 de octubre de 2010

ADIOS MUÑECA

Philip Marlowe regresa a su oficina tras investigar un asunto de poca monta cuando se topa con un hombretón vestido de forma estrafalaria. Cuando el tipo entra en un club y ve salir volando un negro del local le puede la curiosidad y decide echar un vistazo. No sabe que este será el inicio de un nuevo caso que le hará partirse varias veces la cabeza, tanto metafórica como literalmente.

El gigantón Moose Malloy lleva varios años a la sombra al haber sido delatado del robo de un banco. Al salir su único deseo es volverse a ver con Velma Valente, su guapa novia peliroja. Pero a la tal Velma parece habérsela tragado la tierra, así que Marlowe decide matar el tiempo investigando por su cuenta. Pronto todo se complicará cuando un nuevo cliente sea asesinado ante sus narices. Porque a medida que va desentrañando el hilo del ovillo, no para de encontrar más y más basura. Robos de joyas, dos asesinatos, una borracha chantajista, un vidente fraudulento, policías corruptos, tráfico de marihuana, un hospital psiquiátrico de tapadera, casinos flotantes... ¿cómo diablos es posible relacionarlo todo en un solo caso? Para ello Marlowe solo cuenta con su ingenio deductivo, su cáustico cinismo y la ayuda de una joven periodista.

En realidad esta novela la leí a principios de año, junto a otras del mismo genero. Sin embargo hace un tiempo me di cuenta de que apenas era capaz de recordar sus tramas, solo sabía que me habían gustado mucho. Confieso que es el primer relato que he leído de Raymond Chandler, aunque conozco al bueno de Philip Marlowe por el cine. Es un personaje único, que dio fama y riqueza a su escritor (nacido en Chicago, súbdito británico, ejercedor de todo tipo de trabajos y suicida frustrado) asentando las bases del detective de gabardina y sombrero. Un tipo duro, desvergonzado y pasado de vueltas que trabaja en una oficina cochambrosa donde recibe a la 'femme fatal' de turno. Recibe más golpes de los que da, reflexiona en primera persona y tanto le da investigar las corruptelas de la alta sociedad como los viciados ambientes de los bajos fondos. Un personaje que siempre relacionamos con Humphrey Bogart, aunque en la adaptación de este relato el encargado de enfundarse el traje de investigador privado recayó en Robert Mitchum.

Para aquellos que quieran introducirse en la novela negra de detectives, el personaje de Chandler es territorio sagrado. Hay que hacerle una visita por obligación. Porque si bien parece que vaya dando tumbos hasta dar con la clave por casualidad, es impagable comprobar con que estilo tan cínico se desenvuelve el tipo. Y de tumbos nada. Aunque no sea Holmes, el señor Marlowe sabe mucho más de lo que aparenta. Comprobadlo al final de la novela, no os arrepentiréis.

CHANDLER, Raymond. Adiós, muñeca. Madrid : El País, 2004. 285p. ISBN 8496246655

-bravecoast.

jueves, 7 de octubre de 2010

9a SINFONIA (4o Movimiento)

El 7 de mayo de 1824 Beethoven estrena su 9a Sinfonía en el Teatro de la Corte Imperial de Viena. El evento es seguido con gran espectación, al suponer que sería la última gran aparición del genial compositor debido a su precaria salud. Su sordera es total, y al finalizar el acto no se da cuenta de que el teatro estalla en aplausos, hasta que una solista le coge del brazo y le muestra la platea. Beethoven rompe a llorar emocionado por su triunfo final. El maestro pasaría los tres siguientes años de vida enfermo hasta el último aliento.

Mozart fue el gran genio de la música. Solo basta decir que de sus apuntes que se han conservado, en ninguno de ellos hay muestras de una mínima corrección. Lo que significa que sus inmensas obras, que podríamos considerar como algo cercano a la perfección, eran escritas tal cual como le venían en su mente. Sin tener que cambiar nada. Eso como escribir el Quijote sin cambiar una coma, o pintar el Guernica sin borrar un solo trazo. Cuando pregunto ¿quién es tu compositor clásico favorito? indudablemente Mozart suele llevarse el premio, y es bien merecido.

Pero mi compositor favorito es Beethoven. No se por qué. Tal vez porque fueron las primeras piezas clásicas que escuché, aunque de esto no estoy del todo seguro. Solo se que cuando escucho 'Para Elisa', 'Sonata n.14' o el último movimiento de esta sinfonía mi mente se abstrae y mis sentimientos se mezclan los unos con los otros.

Como dije al principio la 9a Sinfonía fue la última gran obra de Beethoven, y destaca por su final coral en el cuarto y último movimiento. Dicho coro adapta la Oda a la Alegría, un poema de Friedrich von Schiller que versa sobre derechos de libertad y fraternidad. De hecho su título original era Oda a la Libertad hasta que las autoridades imperiales la censuraron, lo que me hace pensar que allá donde la letra dice 'alegres' tal vez debería decir 'libres'. Y así el compositor, un antecesor del Romanticismo alemán, admiraba esta obra y finalmente la adaptó para el coro final de su sinfonía. Un cuarto movimiento magistral, que disfruta de múltiples versiones. Una de ellas, dispuesta por Herbert von Karajan, pasó a ser oficialmente el himno de la Unión Europea en el año 1972. O la que usaba el video de la Técnica Ludovico para 'corregir' el comportamiento díscolo de Alex en 'La naranja mecánica' de Kubrick. Y el policia corrupto de Gary Oldman en 'Leon, el profesional' la tatareaba mientras se cargaba a una familia entera. Sea como sea, se trata de una excelente elección.


Alegres como vuelan sus soles,
A través de la espléndida bóveda celeste,
Corred, hermanos, seguid vuestra ruta
Alegres, como el héroe hacia la victoria.

-bravecoast.

jueves, 16 de septiembre de 2010

METRO 2033

Moscú, año 2033. Tras un ataque nuclear, sus habitantes llevan décadas sobreviviendo en el metro, diseñado para soportar este tipo de bombardeos. Muchas estaciones son ahora asentamientos. Se forjan alianzas, se crean facciones e incluso estallan guerras. Pero eso no es todo lo que depara este nuevo Status Quo.

El metro está plagado de leyendas y rumores. Tuberías con gases mortales. Ratas gigantescas. Vagones fantasma. Túneles militares secretos. Con el paso de las décadas estas habladurías no solo se deforman tras la caída de la anterior civilización. El problema es que todas esas leyendas resultan ser ciertas. Y la radiación ha creado criaturas horribles que habitan la superficie e invaden la oscuridad del metro.

En la estación VDNKh tienen este problema. Unos terroríficos mutantes apodados 'los Negros' acosan la estación. Aquellos que se defienden mueren de forma implacable o se vuelven locos. Un joven llamado Artyom inicia un viaje en busca de ayuda, con el mensaje de que si cae la VDNKh, también lo hara todo el metro. Así inicia una autentica odisea por lo que queda del metro, que en realidad parece una especie de alegoría de la sociedad rusa. La rica facción de mercaderes 'Hansa'. La Sokonitcheskaya, la 'Línea Roja' compuesta por estaciones comunistas. La 'Polis', estaciones gobernadas por descendientes de bibliotecarios o de militares. Neofascistas que ejecutan a todo aquel que no presente rasgos eslavos. Testigos de Jehova, Hare Krishnas, Satanistas y Caníbales. Todos bajo la superficie de una ciudad que ha entrado en una nueva era.

Porque eso es lo que Artyom descubrirá en su accidentado periplo. Que los años transcurridos desde la catástrofe no han servido para que la humanidad resurja y tome lo que antes fue suyo. Más bien al contrario. El lugar de los hombres ahora se encuentra en la oscuridad y la suciedad del metro. luchando por un territorio en el que antiguamente las personas podían recorrer en una hora. Ahora la tierra pertenece a nuevas criaturas. Egendros que no han surgido de la selección natural, si no de la radiación nuclear. Probablemente la humanidad termine desapareciendo.

Dmitry Glukhovsky comenzó a publicar esta novela por internet en el año 2002, con la intención de encontrar mayor interactividad con sus lectores. El fenómeno alcanzó tal éxito que al ser publicado tres años después fue un éxito internacional. Resulta difícil no identificarse con el bisoño protagonista, en cuyo viaje va descubriendo un mundo decadente brutal y mágico. Un mundo tan horrible como fantástico, más próximo a la Edad Media de leyenda que a nuestro futuro más cercano. Y con una moraleja final tan horrible como real. Nosotros somos la causa de nuestra propia destrucción.

GLUKHOVSKY, Dmitry. Metro 2033. Barcelona: Timun Mas, 2010. 541p. ISBN 9788448039806

-bravecoast.