jueves, 24 de junio de 2010

LIGERAMENTE DESENFOCADO

En 1946 Robert Capa se codea con el mundillo de Hollywood. La International Pictures le contrata para la redacción de sus memorias de guerra para crear un guión de cine. Este proyecto le ilusionaba y además le permitía estar cerca de su última amante, Ingrid Bergman, que por entonces rodaba junto a Gary Grant la película "Encadenados". Hay que decir que esta relación no pasó desapercibida para su director Alfred Hitchcock, y la utilizaría para representar la relación entre Grace Kelly y James Stewart en "La ventana indiscreta", donde curiosamente este último es un reportero gráfico.

Una vez roto el sueño de Hollywood (y terminada la relación con Bergman), Capa decidió terminar con aquellas memorias pero ya para publicarlas. El texto narra con agilidad sus aventuras desde que una mañana le llegan dos cartas en su apartamento de Nueva York. En una se le declara como potencial enemigo extranjero (su país de origen, Hungría, colaboraba con los países del eje) y le impedía ejercer de periodista y alejarse de la ciudad. El otro era de la revista Collier's, ofreciéndole un puesto de reportero para cubrir la guerra junto a los norteamericanos. Por supuesto Capa acepta la oferta, y así hizo fotos para esta y para Life durante su estancia en Inglaterra, la campaña de África, la liberación de Francia, la Batalla de las Ardenas y alcanzar el Nido del Águila en Austria.

Hay que dejar claro que no estamos ante unas auténticas memorias. Capa reinventó su historia, tal como hizo con si mismo. Su intención no fue manipular la historia, o mostrar y ocultar los hechos según sus propios intereses. Simplemente su primera intención era dar pie a una película, tal como dije antes, y para ello quiso mostrar una historia divertida, ágil, llena de anécdotas donde su protagonista resuelve toda situación adversa gracias a su ingenio, su caradura pero a veces también con sorprendente ingenuidad. Capa moldea todo para ofrecer una novela de aventuras donde la guerra queda en segundo plano. Aquí lo interesante es seguir la vida del periodista bélico. Personas que han de ser cínicas porque van allí con un trabajo muy concreto: informar y salir vivos.

La mejor muestra de ello son las fotos que acompañan al libro. En ellas es fácil observar que, a diferencia del texto, no hay cabida para la invención. Los soldados, ciudadanos y muertos son personajes muy reales. La muestra más famosa son el puñado de fotos que logró hacer en plena playa Omaha, cuya narración de los hechos es totalmente estremecedor. O las fotografías de las mujeres acusadas de intimar con el enemigo, siendo maltratadas entre las risas de sus vecinos. Sin embargo mi foto favorita es la del niño encima del tanque, tocándose la nariz en pleno discurso de De Gaulle. Por cierto, la edición del libro tiene el fallo que las fotografías que se muestran a doble página no se pueden ver bien en la parte que están cosidas al libro. Casi hubiera sido mejor mostrarlas todas a una sola página.

También se nos muestra su relación con una joven inglesa a quien apoda Pinky. Relación más bien tormentosa, pues no parece que puedan lograr pasar juntos más que unos breves minutos antes que todo tipo de problemas les haga volver a separarse de nuevo. Pinky se trataba en realidad de la esposa de un joven actor llamado John Justin. Tanto en el libro como en la realidad terminó casándose con otro joven, y así el pobre Capa da fin al libro tal como lo comenzó: "Ya no tengo motivo alguno por el que levantarme cada mañana".

-bravecoast.

sábado, 5 de junio de 2010

PARIS

Puede sorprender que ponga una canción de La oreja de Van Gogh en este blog.
Pero tengo muchos motivos.
Sobretodo esta canción, en esta semana.
Lo lamento pero no me veo capaz de continuar este post. La canción habla por si misma. Expresa bastante bien lo que siento.


-bravecoast.

martes, 18 de mayo de 2010

FIGHT THE POWER

Hace unas noches la Fadeta me invitó a dormir en su casa,y me enseñó un juguetito que su novio le regaló para navidades. Ni más ni menos que un reproductor de vinilos portátil muy majo, con adaptador USB para conectarlo al ordenador. ¡Si es que el "Abogado" la quiere un montón! Y así pasamos un rato, a las tantas de la madrugada, escuchando a su excelencia Otis Redding nosotros tres, acompañados de Chatran, el gatazo curioso.

Así que lo reconozco, pequé de envidia. Y eso que yo no tengo ningún disco. Pero a los pocos meses de entrar en mi nuevo trabajo tuve que tratar con una colección de LPs de jazz y blues que me dejó sin respiración. En el se daban nombres como Miles Davis, Chet Baker, B.B. King o John Lee Hooker entre muchos. Y yo allí poniéndoles numeritos, sudando la gota gorda sin dejar de mirarlos uno a uno. Creo que ese fue el día en el que se me plantó la semilla del vinilo, y me habría ofrecido a trabajos forzados por un mes a cambio de disponer de un reproductor y escucharlos allí mismo.

Ya con lo de la Fadeta no me pude aguantar más, y este fin de semana he ido a buscar el mio. ¿Y por qué me he comprado el reproductor si, como dije antes, no tengo ningún disco? Porque mi hermano Sergio si los tiene. No son de jazz ni de blues. Son vinilos de Public Enemy y Run DMC (¡los primeros discos de Rap que escuché de niño!). De Tone Loc y de Ice T. Y también hay de Queen de The Cult y de Kool and the Gang. Incluso hay de la ELO y de Dire Straits, estos ya de mi hermano David. Todos discos de putísima madre, y en casa de mis padres.

Así que llegué, y grabé en mi móvil el estreno del puto reproductor, mostrando toda la liturgia que trae consigo reproducir un vinilo (abrirlo, sacar el vinilo del contenedor, ponerlo en el plato, colocar la aguja...). ¿Que tema elegí para este evento? Tras mucho deliberar, decidí ir directo al grano.

Fight the power por Public Enemy, de la BSO de "Do the Right Think", el peliculón de Spike Lee.


Como podéis comprobar, mi móvil no es un iphone precisamente (risas). Por eso, para hacer justicia a esta pedazo de canción, aquí la tenéis via goear. La misma canción que me puse en mi mp3 la otra mañana en el trabajo, y que hizo que mis compañeros me preguntaran "... ¿es Public Enemy?".


Sí, lo son. Los pedazo de amos.

-bravecoast.

martes, 4 de mayo de 2010

RITT DER WALKÜREN

Mañana me marcho a Bremen por unos días. Y cuando sobrevuele Europa desde el fragil pero poderoso aparato, con toda probabilidad sobre nubes de tormenta, pensaré en aquellas mujeres cuya misión era conducir a los valerosos guerreros caidos en combate hacia el Valhalla. Bueno, siendo sincero será tan solo una de las cosas en la que pensaré. Pero es de lo que tocaba hablar en este blog.


A mi vuelta desarrollaré un poco más el tema.

Eso sí. Es inconcebible publicar un post como este sin mostrar esta escena de Apocalypse Now.


Menuda burrada.

-bravecoast.

miércoles, 21 de abril de 2010

HAZAÑAS Y AVENTURAS DEL BRIGADIER GERARD

Cuando leí mi recopilación de relatos de la editorial Valdemar hubo uno que me causó especial impresión. Este era "De como el brigadier ganó su medalla", de Arthur Conan Doyle. Tanto que finalmente encontré una edición con todas sus aventuras completas. Me moría de ganas de leerlo y lo comencé. Pero por entonces tenía otros libros pendientes y terminé aparcándolo. Meses después viajé a París y me lo llevé conmigo, pero al volver detuve su lectura de nuevo. A principios del año lo retomé, pero luego no tuve ánimos de seguir en ello. Finalmente hace una semana me planté, y por fin dediqué al buen Gerard la atención que se merece.

Explico esto porque me parece extraño haber tardado más de un año en leer un libro al que le tenía tantas ganas. Y la verdad es que estas ganas tenían justificación. Hablemos de este brigadier húsar(1). Es un personaje encantador, de los que enganchan. Comienza cada aventura recordando su juventud desde una taberna de París. Siempre habla de sus hazañas en grandes batallas como la del Nilo, Leipzig, Marengo o Borodino, que por supuesto son inmensas. Pero ninguna de estas aparecen. Lo que nos cuenta son aventuras paralelas, originadas al recibir ordenes concretas para realizar una misión arriesgada, o bien con las que se topa durante sus viajes por Europa.

La gracia de todo es que al fin y al cabo no son más que cuentos de taberna. Bravatas de viejo soldado fanfarrón que, acompañado de un vaso de vino, va contando a la audiencia mientras se atusa los bigotes. Y aquí está lo emotivo del personaje. Al narrar sus gestas, su falta de modestia va acompañada de esa inocencia de quien se cree sus propias fantasias, y como es buen tipo es imposible que te caiga mal. Más cuando en sus relatos adorna sus meteduras de pata con actos heroicos, galantes y emotivos. En más de una ocasión me recordaba al ilustre barón de Münchhausen, substituyendo su desbordante fantasía por la aventura histórica.

Aunque el tono es jocoso y divertido (con especial atención a sus encontronazos con los ingleses), no va falto de sangre. Y si bien antes he dicho que no se narra ninguna de las grandes batallas, había omitido una excepción. Waterloo. Su descripción de la retirada de las tropas francesas es escalofriante. Doyle hizo sus deberes, y para dotar de un buen contexto a las grandes hazañas de nuestro húsar se empapó de varios libros escritos por soldados franceses de la época. De esta forma seguimos al ejercito del "Petit Cabron" por la Península Ibérica, por Alemania, en su retirada de Rusia, o ya en sus últimos Cien Días.

Aventuras, diversión, ironía y guerra napoleónica. Y una última aventura en la que el peligro que corre nuestro brigadier no es otro que el de casarse. No olvidéis una cosa, hay mucho Doyle más allá del detective de Baker St.

DOYLE, Arthur Conan. Hazañas y aventuras del brigadier Gerard. Madrid: Valdemar, 2007. 466 p. ISBN 9788477025801

-bravecoast.
(1)Húsar: (del húngaro huszar), soldado de caballería ligera vestido a la húngara.

martes, 13 de abril de 2010

WHITE UNICORN

Como nadie es perfecto, no fui capaz de conocer a Wolfmother hasta principios de este año, aunque ya había escuchado canciones suyas. Estaba en casa de mi hermano Sergio, atando cabos para comprar un ordenador nuevo (... triste historia esta), cuando en pleno "revival" de música me pinchó un par de temas. Me encantaron porque tiene una fuerza y esencia que muchos de los grupos de hoy han perdido. Tal vez se deba a que su estilo tiene influencias de grupos como Led Zeppelin o Black Sabbath, aunque en ciertos momentos también me parece sentir cierto toque a lo The Doors.

Pero con lo que más aluciné fue con el video que hoy os presento. Vemos a los australianos en pleno concierto, sonando esta canción que uno de los temas que más me han gustado en los últimos años, y acompañado de graciosos dibujos como si alguien se hubiera entretenido pintando a lápiz sobre las imágenes de una revista. Como hacíamos de niños, creando barbas y disfraces a los personajes de nuestros libros de historia. Lo curioso que el artista de este divertido clip es tan solo un seguidor, no se trata de ningún vídeo oficial. Tal vez es demasiado bueno para serlo.


Sin embargo aún no he escuchado ningún tema de su último disco, que salió el año pasado. Y debería. Porque al parecer la baja de dos miembros del grupo no le ha pasado factura a la banda, y se trata de un LP cojonudo. Habrá que ponerse a ello, ¿no?


-bravecoast.